domingo, 24 de mayo de 2015

Máscaras




Tu amistad duró

el aleteo de una mariposa,
la sonrisa falsa 
de un saludo forzado.

Tu amistad fue sol naciente
que tornó en eclipse pasajero,
entusiasmo hipócrita
que amaneció el mismo día
de su ocaso;
cajita de cartón en manos
de un niño sin imaginación.

El corazón abierto siempre 
se dispone a la amistad
deja puertas de par en par 
esperando nuevos rostros.
Por ello, sin pensarlo... abracé
tu ruido y tu silencio
con paciencia de amiga y 
confidente, reí tus risas
y percibí las lágrimas
que escondías.

Pero el atisbo desapareció
y ya no fue posible
compartir tu vida
el silencio llenó el aire y 
el vacío fue prevención.
Entorné las puertas
que seguían abiertas
y abrigué mi espíritu
que se sentía helado.

Todos somos ficción...
la amistad nos permite
desprendernos de las máscaras,
comprendo que no pudieras hacerlo...
aún lo lamento.

Clara Francutti

Morfeo


De la miel de tus labios
beberé somnolienta
hasta despertar 
en la pesadilla 
de tu ausencia.

Deslizándome,
caminaré por tu cuerpo
mientras plumas blancas
envolverán y arrinconarán 
en tus brazos.

Amarrada,
a la luz de tu sonrisa
no advertiré la ausencia
de tu voz,
ni recordaré que nunca
fue tan fácil
la intimidad entre los dos.

Me perderé
en tus pupilas
y un siglo de amor 
será como un día.
Una caricia en mis cabellos
será como mil caricias
eternas...

De la miel de tus labios
beberé somnolienta
hasta despertar 
en la pesadilla 
de tu ausencia.

Tu recuerdo...
será la cruel resignación
y la evocación
el aliento para seguir 
existiendo.

Clara Francutti

lunes, 23 de marzo de 2015

Ausencia IV


No hay susurros en la noche
solo ausencia...
una ausencia odiosa y antipática,
dolorosa y dura.
No se me ocurre repetir tu nombre
ni pronunciarlo como un conjuro.
No pensaría en pedir tu presencia.
Jamás capitularía de esa manera.
Pero...
¡Cómo me gustaría conjurarte!
Traerte a mí por un abrazo fugaz,
por un "te quiero" sencillo y sincero,
por apoyar mi cabeza en tu hombro
y escuchar juntos el silencio.
¡Mi querido guerrero!
has minado el campo y puesto las trampas
y tu paciencia desafió
cualquier maniobra de escape.
¡Mi querido guerrero!
Podrías haber ganado
si yo no fuera la presa,
si no conociera campo de batalla
e intuyera las trampas del camino.
Ocúltate mi amado,
espera.
Yo también esperaré
y sufriré tu cansancio.
Y cuando olvides la caza y la estrategia,
el amor,el desafío o el deseo
yo aun estaré a tu lado
aun pensaré en ti,
y pese a ello,
habré escapado.

viernes, 2 de mayo de 2014

El silencio lo cubrió todo
se ensanchó, y mordió todo
lo alcanzó, y lo abarcó,
hasta atrofiarlo,
hasta dañarlo, 
hasta herirlo...
Por la mañana el mutismo
era parte de su historia.
Todo había sido borrado.
Siniestrado.
Una implosión silenciosa.
Todo ocurrió dentro.
Amaba sí, pero ya no lo hacía.
Y el atisbo de necesidad
que había sentido,
se convirtió en vacío
seco y hueco.
Jamás lo hubiera soñado así.
Esperaba que fuera diferente pero
así ocurrió y debíó aceptarlo.
Barrió los escombros,
ordenó los destrozos,
cerró la puerta 
y a los ojos del mundo
fue como si nada 
hubiera ocurrido,
nadie imaginaría nunca
que tras la puerta
todo estaba vacío...
vacío y hueco.

Clara Francutti



domingo, 24 de noviembre de 2013

Escapando de ti


El año pasó y se aleja
como un soplo de arena
en las manos del tiempo.
La gitana danza 
en un ritual eterno
de alegorías y sinsentidos.
Mientras busco en
mi cosmocarteril universo
el lápiz de labios de emergencias,
mis pies se deslizan
autómatas hasta 
la escalinata,
mis ojos se posan sobre
el reloj.
El año pasó y se aleja
como un soplo de arena 
en las manos del tiempo
y mientras la gitana danza
no me he detenido
ni un solo día,
escapando de ti.

Clara Francutti

Exprimir el alma




Exprimir del alma
hasta la última sonrisa,
maquillando el dolor con carmín rosa.
Aleteando, mariposas ficcionales
merodearán por mi rostro
cada vez que un transeúnte 
se atraviese en mi camino.
Solo el río conocerá mi verdad,
solo al mar le contaré mi historia.
Las gaviotas serán mi consuelo
y mi sueño supremo de evasión,
esperaré al caballero que no existe
sin creer en su llegada
y consolaré a los amigos
ante sus decepciones y sufrimientos,
los animaré con la esperanza 
que no posee alojamiento en mi alma
con el discurso propio 
que nunca compré;
y cuando la última sonrisa 
se haya esfumado...
me iré,
en silencio
dejando huellas inentendibles
y pistas indescifrables,
me iré,
           y seré olvidada.


Clara Francutti

Dichosa


Dichosa

Taparé el sol con mis manos
y me recluiré
en la recámara eterna
de los sueños huérfanos.
Cambiaré mi nombre
y olvidaré mi historia.
Seré la Mara insigne
que no extrañará la vida,
ni la sangre, ni el pálpito.
Caminaré por calles atestadas
me mirarán y me olvidarán,
los miraré y los llevaré conmigo
al destierro de los sin nombre
que una vez amaron la vida
y fueron conducidos, ciegos,
 a las aguas de la muerte.
Pronunciaré tu nombre,
el único, el que fue mío,
y tuyo y nuestro...
Vagaré sin rumbo,
correré sin dirección,
hasta que me mires,
hasta que me encuentres,
hasta que me vuelvas a nombrar;
y reconoceré mi nombre
sin haberlo oído antes,
y seré tuya, y seré mía,
                  y seré nuestra
                                     y seré dichosa.

Clara Francutti

martes, 19 de noviembre de 2013

Ven


Mientras la vida me olvida,
he estrellado la vajilla de pares e
invitado a todos a mi gran fiesta.
Me he deshecho de la soledad a la fuerza,
llenando los días con reuniones y compromisos.
He caído sobre la cama
vencida por el cansancio,
destruida por los quehaceres
hasta las lágrimas.
He comprado hasta olvidarme
de cualquier necesidad y 
visitado amistades hasta altas horas.
También me he enterrado
días enteros en la habitación,
he viajado y he escapado.
Siempre intentando alejarme,
de tí, mi gran carencia...
¿Dónde estás?
¿Has oído de mí?
¿Me extrañas?
¿Me conoces?
¿También me anhelas?
Tantas cosas le pregunto a tu ausencia,
tanto amor escondido,
guardado de tu presencia
¿Dónde estás?
Ya no hay vajilla de a pares,
tampoco tiempo para pensar en tí,
la casa está llena y aún me faltas.
¿Dónde estás?... Ven.

Clara Francutti

Sin título


Los cristales rotos que conforman
el cuadro cubista de mi corazón.
El espejo silenciado.
Las gotas de tinta sobre el papel mudo,
que no consiguen gritar
toda la humillación
toda la impotencia.
El sinsonido del llanto 
que se vuelve carcajada hipócrita.
Dolor y silencio,
suave armonía de
dolor y silencio.
Coctel de sonrisas diplomáticas
transparencia nula
y una estatuilla a la mejor actriz.
Gritos y desgarros en el alma, 
lejos de la carencia de profundidad
que matiza los días de disimulo.
Dolor y silencio.
Suave armonía de 
dolor y silencio.
Un cuadro precioso 
que no es mas que una mentira,
y un cuadro sangrante
que nadie verá jamás.

Clara Francutti

Las esperanzas han muerto

Las hojas se agitan
en las copas de los árboles,
su canto cadencioso
arrulla una lágrima traidora.
Recluida en un rincón  de mi alma
permanecen mis esperanzas
de una vida a tu lado.
Bajo los árboles
que un día presenciaron
mi arrobamiento y mi ingenuidad
me refugio.
Sin poder pronunciar palabras
anestesiada de toda alegría, 
una sobredosis de realidad me invade.
Se extiende por mis venas y 
se arraiga sin piedad 
a los dominios de mi alma.
Impotente escucho los sollozos propios,
las esperanzas han muerto.

Clara Francutti

Susurros


Susurros titilantes
como un verde semáforo
me empujan a la acción.
Una sonrisa, tu sonrisa
grabada en las retinas
de la memoria de mi alma,
me suplica que tenga
piedad con tu corazón.
Sonrío...
He disimulado las heridas y
maquillado las cicatrices,
y al mirarme me has visto
 invencible, soberbia.
Sonrío...
Si supieras hombre
¡Si supieras!
Mi sonrisa también clama.
Mi corazón también pide clemencia.
Tú, hombre,
mi guerrero favorito,
el gladiador que ahuyenta mis miedos,
también eres mi principal temor.
Pero susurros titilantes
como un verde semáforo
me empujan a la acción
y esta vez,
creo que valdrá la pena
salir a la arena y esperar tu protección.

Clara Francutti









Aún permanezco


El sol de desvanece,
aún quedan gotas del último chaparrón;
mis dedos improvisan dibujando formas,
el agua resbala, igual que mis lágrimas,
se desliza lentamente.
Quiero ver el mundo con ojos nuevos.
Quiero el deslumbramiento
de los días a tu lado.
Quiero no perder el aire 
ante el sonido del timbre.
La noche me invade,
ya no hay sombras,
luces tampoco...
Oscuridad.

                                                  Solo quedan las gotas en la ventana,
                                                  y las delgadas líneas brillosas
                                                  en mis mejillas.
                                                  Aún permanezco...
                                                  tratando de encontrarme,
                                                  intentando no perderme.
                                                  Necesito recuperarme para mí,
                                                  entender que aún soy después de tí.
                                                  El sol se ocultó,
                                                  el agua resbala, igual que mis lágrimas,
                                                  pero aún permanezco.

                                                                                  Clara Francutti


viernes, 15 de febrero de 2013

Serú Girán- Seminare

Preciosos clásicos del rock nacional argentino.
Para disfrutar tirado en un buen sofá con los ojos cerrados...
Seru Girán- Seminare

domingo, 10 de febrero de 2013

Despedida


Fue el corcel que se convirtió en príncipe
para sanar el dolor de mi alma;
el caballero que derrotó a la soledad y
la hizo huir espiralada hacía la bruma.
Fue el dolor convertido en grito de triunfo,
el que acunó mis  miedos y compartió el temor.
Fue el ermitaño que abandonó sus aposentos,
filántropo personal y único de mi existir.

Entre paseos naranjas y sueños de cielos verdes
Se robó el azul extremo al que me había confinado.
Amó mi alma como ninguno
sin pedir a cambio nada más que sonrisas,
Fue mi fantasma favorito, el que me enseñó a confiar de nuevo,
Y el padre de este dolor que se alojó para siempre
en forma de melancolía…
Un recuerdo dulce que me niego a dejar ir
Seis felices años que me acompañarán de por vida.

Pero nunca creí en la magia… menos en la fantasía.
El príncipe volvió a corcel…
Acaricié su lomo condescendiente
Soplé en sus oídos una plegaría de agradecimiento
Y me despedí.

Aun hoy lamento no haberme aferrado a sus crinas.


viernes, 11 de enero de 2013

¿Qué chica sos?

Salí con una chica que no lee 
por Charles Warnke

publicado en el blog Punctuate This!.








Salí con una chica que no lee. Encontrala en medio de la mugre de un bar del bajo. Encontrala en medio del humo, de la transpiración de los borrachos y de las luces psicodélicas de un boliche de lujo. Donde sea que la encontrés, descubrila sonriendo y asegurate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Encandilala hablándole de trivialidades; usá las típicas frases de conquista y reíte por dentro. Sacala a la calle cuando los bares y los boliches ya hayan cerrado; ignorá la fatiga que sentís. Besala bajo la lluvia y dejá que la luz tenue de un farol de la calle los ilumine, así como viste que pasa en las películas. Hacele un comentario sobre el poco significado que tiene todo eso. Llevátela a tu departamento y despachala luego de hacerle el amor. Curtítela.


Dejá que la especie de contrato que sin darte cuenta creaste con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubrí intereses y gustos comunes como las pastas o la música pop, y construí un muro impenetrable alrededor de todo eso. Hacé del espacio común un bastión sagrado y regresá a él cada vez que el aire se vuelva pesado o las veladas se estiren demasiado. Hablale de cosas sin importancia y pensá poco. Dejá que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponele que se mude a vivir con vos y dejala que decore la casa. Peleate con ella por cosas insignificantes como que la cortina de la ducha tiene que estar siempre cerrada para que no se llene de moho. Dejá que pase un año sin que te des cuenta. Empezá a darte cuenta.


Llegá a la conclusión de que probablemente tendrían que casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invitala a cenar a un restaurante fashion en Puerto Madero y asegurate de que tenga una linda vista. Pedile al mozo que le traiga la copa de champán con el anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponele matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad que puedas juntar. No te preocupes si sentís que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho; y si no sentís nada, tampoco te preocupes. Si hay aplausos, dejá que terminen. Si llora, sonreí como si nunca hubieras estado tan feliz; y si no lo hace, igual sonreí.


Dejá que sigan pasando los años sin que te des cuenta. Armate una carrera en vez de conseguir un trabajo. Comprate una casa y tené dos lindos hijos. Tratá de criarlos bien. Equivocate a menudo. Caé en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufrí la típica crisis de los cincuenta. Envejecé. Sorprendete por tu falta de logros. En ocasiones sentite satisfecho, pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas que hagas, tené la sensación de que nunca vas volver, o de que el viento puede llevarte. Contraé una enfermedad terminal. Morite, pero solamente después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera sentido; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también va a morir arrepentida porque su capacidad de amar nunca generó nada.


Hacé todas estas cosas, mierda, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hacelo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hacelo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una necesidad alcanzable, en vez de algo maravilloso pero ajeno a vos. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espeso e inerte de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama demasiado. Un vocabulario, carajo, que hace de mi sofística vacía un truco berreta.


Hacelo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le enseñó que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo continuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya hecho sus valijas y pronunciado un adiós inseguro. Tiene claro que en su vida no voy a ser más que unos puntos suspensivos y no una etapa; y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.


Salí con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Tendrá paciencia en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues ya se ha despedido de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.


No salgas con una chica que lee porque ella ha aprendido a contar historias. Vos, con tu Joyce, con tu Nabokov, con tu Woolf; vos en una biblioteca, o parada en la estación del subte, tal vez sentada en la mesa de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Vos, la que me hizo la vida tan difícil. La lectora ha desenredado la madeja de su vida y la ha llenado de sentido. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Vos, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero yo soy débil y te voy a fallar porque vos soñaste, como corresponde, con alguien mejor que yo y no vas a aceptar la vida que te describí al inicio de este texto. No te vas a resignar a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser contada. Por eso, andate de acá, chica que lee; tomate el siguiente tren que te lleve al sur y llevate a tu Cortázar con vos. Te odio, de verdad te odio.








Creo que agregar algo echaría a perder el efecto de las palabras de Warncke...

domingo, 25 de noviembre de 2012

Novela en proceso


El miedo

Prólogo
No puedo resignarme, no quiero
¿En qué momento empecé a creer tanto? ¿Cuándo decidí condenar mi vida al dolor de esperar la compañía de aquel que me amaría, aun a costas de saber que quizás no sería real más que por dos segundos?
No, no necesito saberlo, lo cierto es que estoy resignada, se que un día amare y me amarán como sé también que seguramente lo echaré a perder por mis miedos y mi dolor cautivo, aquel del que no he podido liberarme jamás, aquel que me apresa y me encadena desde la niñez
¿En qué momento decidí que no importaba? Claro que importa, mi libertad debería ser una danza gozosa  entre la risa y el placer de no ser engañada, minimizada, desestimada por un imbécil que se cree la hostia.
Definitivamente estoy loca, presa de traumas espantosos, rodeada de fantasmas espeluznantes con los que hago el amor todos los días.
Sé que tarde o temprano caeré, y no quiero, deseo la compañía pero no deseo pagar el precio. ¿Hay hombres mejores? Acaso existe aquel que me ame y valore hasta el final? No lo creo.
Creo que hay hombres comunes y corrientes, y que a la larga  o a la corta son todos iguales, todos hacen sufrir todos mienten y ocultan la verdad en algún momento… ¿A qué entonces? ¿Para qué?
A veces creo que es mi falta de estima el creer que no encontraré a nadie que me amé lo suficiente, pero últimamente creo que no lo encuentro porque no existe
Una vez conocí a un hombre, el hombre ideal, el mejor de todos, el mejor del mundo y el mas allá, mi padre, pero con mi padre conocí a la mujer más hermosa, más divertida y más sutil de todas. Una reina en un pedestal de oro y plata. La recuerdo brillante, sonriente, tímida y alegre. Su mirada reflejaba candidez y expectativa, junto a unas ganas de devorarse el mundo,  beberlo sorbo a sorbo junto a él, el hombre de sus sueños.
Ella jugaba y reía, y cada tarde brillaba mas y mas como una estrella, su luz no se apagaba a pesar de la rutina, su amor crecía con cada luna, ella era quien yo quería ser, ella era especial, demasiado bella, demasiado niña para ser madre y tan amorosa y responsable…
Pero un día el hombre ideal la lastimó, imagino ese episodio como si el hombre fuera un vampiro cazando, se enamoró del olor de la presa y luego  de poseerla desgarró sus entrañas. Lo imagino extasiado mirando a la presa arrojada en el suelo dimensionando el crimen, enojado porque no reaccionaba, indignado por darse cuenta de que a pesar de perfecta era una simple mortal.
El amor que la suave mujer sentía hizo que mirara con tristeza al vampiro era una tristeza cargada de amor y reproche, el vampiro lamentó que a pesar de cuidarla años y años,  la mujer nunca fuera la misma, siguió siendo amorosa y dulce, responsable e inteligente pero la luz se fue de sus ojos y el vampiro no hizo más que reprochárselo una y otra vez.
Algunas veces los ecos de una suave brillosidad volvían y yo era feliz, esos mínimos instantes de vida prestada eran un bálsamo para mi ser.
Jamás entendí porque seguía a su lado, por qué a pesar de conocer su naturaleza lo seguía amando.
Si ella estuviera aquí, si tuviera el poder de decirle algo que se grabara en su mente y su espíritu le diría: eres hermosa, te mereces el mundo, un reinado de perlas y un trono de oro, un séquito a tus pies y miles de docenas de rosas de cristal, eres bella por fuera, inigualable por dentro, mereces ser amada por siempre, y para siempre.
Pero sé que ella no está, o si está ya no es ella.
Quizás después de estas líneas el lector  comprenda, ¡no busco compasión! Demonios, si creéis eso idos todos a la mierda, solo busco que alguien entienda, y que por todos los cielos, me dejéis en paz con mis temores y prevenciones. Ya no deseo escuchar reproches, se que un día amaré, ruego a los dioses, no enamorarme de un vampiro, y si lo hago… si lo hago … que se apiaden de mí… 
Lea ,  Octubre de 2000

Prólogo de una Novela en proceso de la escritora Clara Francutti

lunes, 19 de noviembre de 2012

Uccidero- Hellsoft Hidden

                                        Uccidero de Hellsoft Hidden

jueves, 4 de octubre de 2012

Cadena Nacional de CFK- Alejandro Brorensztein

Me lo encontré en una página de Facebook y lo comparto porque estoy de acuerdo con lo que dice.



"COMENTARIO DEL HIJO DE TATO BORES SOBRE LA ÚLTIMA CADENA NACIONAL DE LA REINA "K"
POR ALEJANDRO BORENSZTEIN

Dios mío Compañera Jefa, si no le ponen un poquito más de garra al “Gobernando por un Sueño” no va a levantar cabeza nunca más. Su programa de televisión, que ahora no sólo va en cadena nacional sino que encima pasó al prime time, tiene todo para ser un éxito . Pero si no se pone en manos de gente que sea realmente del palo, vamos directo al fracaso. Una hora y pico, en el prime time de un lunes no es joda. Créame que las 22 hs no es para cualquiera. Allí han sabido morder el polvo de la derrota hasta los más grosos. Si realmente somos machos y machas, y pedimos el prime time,después hay que bancársela . Por el bien del proyecto nacional, le pido que escuche a los que saben y no se boicotee más.



Se lo digo sin vueltas: la única razón por la que todavía no le levantaron el programa es porque usted es la Presidenta y hace lo que se le da la gana (con la tele, con nosotros y con el país en general) . Pero no abuse. No sea golosa porque el público es impiadoso y cuando se hincha, se hincha.


No la voy a aburrir con ratings, cifras y números porque se me va a deprimir. Un buen productor siempre debe mantener en alto la autoestima del conductor del programa. Además, para aburrir con números y cifras está usted, que lo hace mejor que nadie .
Pero para que sepamos de qué estamos hablando, le cuento que la emisión del “Gobernando” que salió el lunes pasado en prime time recibió, por ejemplo, de “Graduados” (Telefe) 24,5 puntos de rating a las 22.21 hs. Una maravilla. Más no se puede pedir.
Pero en diez minutos ya se había desmoronado a 15,9. Y a las 23.03 se hundió en 11 puntos. Morirse. A las 23.27 terminó la cadena después de una hora y nueve minutos de un ágil discurso y retornó “Graduados” que en sólo 9 minutos (a las 23.36) duplicó el rating y clavó unos gloriosos 22 puntos. O sea, empezó la cadena y se fueron todos, y a las 11 y media de la noche un grito unánime atravesó la República:“Dale vieja, volvé que ya terminó de hablar y sigue Graduados!!” Para colmo después de las 23 horas se produjo un hecho histórico: tenían más rating los canales de cable que los de aire. En otras palabras: o a medio país le agarró un ataque de Discovery Channel o acá hay algo que no anda bien .

Usted no se puede exponer a esta humillación. ¿Qué necesidad tenemos de poner en riesgo su prestigio de tantos años, Jefa? ¿Quién es el productor general de este verdadero Waterloo del campo popular??
Humildemente, a mí nada de esto me sorprende. Hace rato que el “Gobernando” viene haciendo sapo. Una semana antes ya habían volcado cuando transmitió desde Villa Martelli conectando vía satélite con Venecia para inaugurar el Pabellón de la Bienal. Como idea no era mala. Tampoco es para decir uy uy uy qué increíble lo que se les ocurrió a estos tipos . De hecho, Pipo Mancera ya lo hacía en los 60, Mónica Presenta y VideoShow con Cacho en los 80, y desde los 90 para acá lo hicieron todos. Yo entiendo, ¿les gusta el satélite?, ¿los deslumbra la cosa internacional? Ok, dale. Pero manden un equipo experimentado que sepa maniobrar el delay del audio, y lo más importante de todo: que el movilero sea un tipo piola. No se puede hacer semejante esfuerzo de producción para que el movilero termine siendo… Timerman !!! Así no hay proyecto nacional que resista. Si hay una persona en todo el campo popular que no está en condiciones de pararse con un micrófono en la mano, ese es Timerman. Todos sabemos que el tipo es flor de canciller , pero como movilero es una catástrofe. Fue tan malo que la obligó a usted a violar una ley sagrada de la televisión: nunca se humilla a un colaborador en cámara. Cuando usted le dijo “vamos, vamos, Héctor, corte la cinta de una buena vez”,literalmente lo incendió y destruyó para siempre la fugaz carrera del pobre tipo. Sugiero un urgente casting de movileros.

Y ni se le ocurra reemplazarlo por Boudou .
También le paso dos tips en el arte del monólogo. Regla número 1: nunca más de 10 minutos, 12 a los sumo, 15 en una locura ¿Una hora y diez minutos?!!! ¡Si se entera Perón la mata! Fue un suicidio audiovisual. Lo bueno si breve, dos veces bueno.

Y si es malo, mejor que termine rápido .
Segunda ley de oro: el monologuista de televisión siempre habla a cámara. Cuando su locutora oficial anuncia (con el mismo entusiasmo de un presentador de box) “habla al país la presidenta de los 40 millones de argentinos” es porque se supone que usted le habla al país. O sea, usted tiene que hablar a cámara. (Entre paréntesis, no sé por qué insisten con los 40 millones . Son 21.600.000 argentinos y 18.400.000 húngaros. No se discute más).
Sin embargo, usted nunca le habla al país, le habla a un grupo de tipos. A veces son industriales, a veces son obreros, pero nunca le habla al tipo que está en su casa. Error. No puede ser que todos tengamos que mirar cómo usted le habla a otros tipos. Eso no es “habla al país”. Eso es “ella le habla a ellos y todos nosotros observamos como ciudadanos voyeuristas”.

En realidad, usted le tiene que hablar al tipo que está en su casa, recién llegado del laburo, satisfecho por la tarea realizada, orgulloso porque se acaba de bajar del Roca , y feliz de prender la tele y encontrarse con un discurso suyo de una hora y diez en cadena nacional.
Mírelo fijo. Atraviese el vidrio. Transmita confianza, sabiduría y un poquito de miedo. Y dígale cosas que le lleguen. Bien popu. Por ejemplo, mandar al carajo a toda la familia Rocca y a Techint , la empresa privada más importante de la Argentina, es una linda barbaridad pero no tiene punch. No es popular. Además ya entendimos que nuestro modelo empresario es Vanderfrula y Ciccone. En cambio si usted mira fijo a la cámara, hace la pausa y dice: “A vos pibe te hablo, a vos que tenés 16 y que me querés votar. 

Votame, votate, y si no… cuidate, ojito… buuu buuu " . Tiene otra fuerza.
Lo pensé mucho. Me pasé toda la semana mirando los tapes del “Gobernando” (en realidad, sólo hasta el jueves porque el viernes la pasé en casa de mi mamá con toda la familia, hizo guefilte fish y sopa de matzo para festejar el día del montonero ). Y mi conclusión es siempre la misma. En el mundo del espectáculo en general y de la televisión en particular, se le tapa la boca a la crítica con premios internacionales o con rating. Como a usted premios, por ahora, no creo que le den , no queda otra que cuidar el rating. No es fácil. No es para cualquiera. Yo sé lo que le digo."