POR ALEJANDRO BORENSZTEIN
jueves, 4 de octubre de 2012
Cadena Nacional de CFK- Alejandro Brorensztein
POR ALEJANDRO BORENSZTEIN
jueves, 2 de agosto de 2012
Eres mía

Imagen tomada de http://mipoemariovirtual.blogspot.com.ar/2012_02_01_archive.html
Y de la nada te presentas.
Y me pareces del invierno la tregua
que hermosea mi porvenir
llenando mis días de color y sal.
Entonando un canto ninfático,
que puede perderme si te lo propones.
Eres tú, la que esperaba
la que temía y añoraba.
Señal de esperanza aguerrida,
himno triunfal de la primavera,
floreciendo en mi corazón,
meciéndote en la brisa
que seca mis lágrimas.
Amada como ninguna
peligrosa como pocas.
Eres mía y hoy que lo sé...
por primera vez me siento
un hombre completo.
(Garabatos de Ryan en "El caballero del Mar" novela de Clara Francutti en proceso de escritura.)
jueves, 5 de julio de 2012
SECRET GARDEN
Shell let you in her house
If you come knockin late at night
Shell let you in her mouth
If the words you say are right
If you pay the price
Shell let you deep inside
But there's a secret garden she hides
Shell let you in her car
To go drivin round
Shell let you into the parts of herself
Thatll bring you down
Shell let you in her heart
If you got a hammer and a vise
But into her secret garden, don't think twice
Youve gone a million miles
How fard you get
To that place where you can't remember
And you can't forget
Shell lead you down a path
Therell be tenderness in the air
Shell let you come just far enough
So you know she's really there
Shell look at you and smile
And her eyes will say
Shes got a secret garden
Where everything you want
Where everything you need
Will always stay
A million miles away
viernes, 12 de agosto de 2011
Búsqueda
Por un tiempo vagué por las ruinas,
buscando mi razón para vivir,
las mejillas lucían rosadas
y el brillo en mis ojos
no permitía a mi entorno
conocer mi sufrimiento.
Caminando por un valle de
penas y dudas existenciales,
sufrí y lloré un dolor
que no llegaba a comprender.
Me preguntaba una y otra vez,
qué me sucede, porqué…
los días pasaban,
mis pies continuaban su camino
a pesar del cansancio.
Otoño tras otoño, entre crujientes
hojas naranjas, me cuestionaba.
Ríos de soledad se escurrieron
entre mis manos,
noches en vela frente a un espejo,
teorías y filosofías que sólo
despertaron en mi más
interrogantes y siempre allí
el dolor de la duda,
la insatisfacción de no
encontrar una respuesta,
la impotencia de una recurrente
introspección fallida,
la frustración de desnudar
el alma ante el papel
una y otra vez consciente
de no poder hallar respuestas.
Los días han pasado,
un otoño más que se deshoja
bajo mis zapatos, una noche más
de intentar conocer el porqué
de tantas respuestas y tan poca
convicción sobre ellas,
amor, oro, fama, reconocimiento
no, no, no y no
Sola, continuo esta búsqueda
que todos desconocen,
la gran actriz representa
ante el escenario del mundo
su papel de mujer cabal,
mientras disimula
alguna lágrima irrespetuosa
que se asoma para arruinar su acto
le robo a la vida un otoño mas,
le arrebato a mis fuerzas
la promesa de una primavera
e intento convencer a mi espíritu
de lo que he descubierto hace instantes:
la vida es un interrogante constante
y si deseas disfrutarla debes aceptar
que no siempre tendrás las respuestas.
Debo confesarlo: aún… no aprendo
a vivir con esto.
Los ojos grises
La señorita M avanzó rápidamente por los fríos pasillos que conducían a la sala de música. Al ingresar saludó a sus alumnos y les solicitó que tomaran asiento.
-Página catorce, por favor, y marca bien los acentos- le señaló a Carlos que reía distraído.
Al finalizar la jornada M salió de la escuela muy agotada, descontó de forma rápida y desinteresada las seis cuadras que la distanciaban de su departamento, Subió las escaleras, abrió la puerta, hizo a un lado cartera y llaves para luego de una ducha, cocinar su especialidad: sopa.
Con preocupación, al sacar los ingredientes del refrigerador, notó que ya no quedaban provisiones para la semana siguiente…
- No debo olvidarlo- se dijo dudosa e intentando convencerse agregó- después de todo es muy importante, es el único ingrediente que no le puede faltar a mis sopas.
Por la mañana, M se arregló con especial atención, ciño su falda verde inglés a sus caderas y dejó suelto su cabello brillante y suave. Se perfumó con aquella fragancia casi ritual y delineó sus labios con especial dedicación.
Decidida y seductora la señorita M avanzó rápidamente por los fríos pasillos que conducían a la sala de música.
Parado junto a la puerta del curso de enfrente, contemplándola deslumbrado, estaba el nuevo profesor de Francés. M sintió que el mundo se detenía, lo saludó con una inclinación de cabeza y le regaló una sonrisa. El profesor sonrío y contestó el saludo con una expresiva mirada gris. La señorita M ingresó a la sala de música con una sensación extrema de felicidad, todo marchaba como lo había previsto, más fácil aún de cómo lo había imaginado, una duda la asaltó y se acomodó en su mirada ausente hasta ser desplazada por el brillo de la determinación.
Mientras los alumnos la contemplaban extrañados M ensimismada pensó:
- El hombre que asesinó a mi padre tenía ojos grises… el hombre que se llevó mi honra y no se casó conmigo tenía ojos grises, el hombre que enamoró a mi madre y la convenció de que me dejara en manos de una abuela cruel y golpeadora tenía ojos grises, el hombre que evaluó mi primer pasantía y me reprobó tenía ojos grises.
Grises, grises!! Los hombres de ojos grises no merecen vivir. Lo único que sirve de ellos son sus ojos… para hacer sopa… y ¡qué ricas sopas! Sí. Para lo único que sirven los hombres de ojos grises es para proveer ojos grises para mis sopas ¡por lo menos sirven para algo!
La señorita M sonrió irónica y enigmática, los alumnos sintieron una sensación vibrante, casi eléctrica. Definitivamente no podía desaprovechar esta oportunidad- se dijo. Debía conseguir provisiones y ya sabía de quien.
Y esta vez la voz de la señorita M se levantó por encima de todas las demás, matizada, brillante, llena de expresividad. Un nuevo desafío la esperaba.
